martes, 26 de agosto de 2008

Khiva, Bukhara y Samarkanda


Khiva, Bukhara y Samarkanda son, de occidente hacia oriente, las tres grandes ciudades de la ruta de la seda en su recorrido a través de la actual república de Uzbekistán, la antigua Sogdiana o Transoxiana, ubicada entre los ríos Amu-Darya (Oxus) y Syr-Darya (Jaxartes).


Khiva, capital histórica del Khorezm y sede de un importante khanato durante los siglos XVII y XVIII, es la más occidental de ellas. Su ciudadela (Ichon-Kala), completamente amurallada, se mantiene en un buen estado de conservación y contiene gran cantidad de mezquitas, madrasas, mausoleos, palacios y caravanserais. Desde lo alto de Kukharna Ark, la fortaleza situada junto a la reconstruida puerta oeste (Ota Darvoza), se contempla una vista estupenda en la que destacan los tres fantásticos minaretes realizados con ladrillo y ornamentaciones de azulejos: Islam-Khodja (con sus 45 m de altura, el mayor de la ciudad), Kalta Minor (inacabado, habría sido más alto incluso que el Kalon de Bukhara) y Juma (perteneciente a la gran mezquita del Viernes, repleta de columnas de madera). El centro histórico está poco habitado actualmente, tras ser protegido y restaurado, pero en su extremo oriental se encuentra un interesante bazar local. Aunque la ciudad ocupa una fértil región en el delta del Oxus, en realidad se encuentra en un ramal secundario de la ruta de la seda, ya que está rodeada de desiertos. La separa de Bukhara el Kyzylkum (desierto rojo), en el que se pueden ver caravanserais y cisternas cubiertas que se construyeron para facilitar el viaje a las caravanas comerciales.


Bukhara fue ciudad sagrada del Islam ya desde los siglos IX y X y un importante khanato en los siglos XVI y XVII. Se encuentra repleta de monumentos históricos (mezquitas, madrasas y caravanserais de distintas épocas) y contiene unos singulares pequeños bazares cubiertos, relictos de un antiguo gran mercado que ocupaba gran parte de la ciudad. Son características de Bukhara las cisternas o piscinas (hauz) que garantizaban el suministro de agua a sus habitantes, aunque la mayoría de ellas fueron rellenadas por los soviéticos y han tenido que ser recuperadas. Lyabi-Hauz ocupa el centro de una interesante plaza del siglo XVII, flanqueada por madrasas, mientras que Bolo-Hauz se encuentra junto a una mezquita del siglo XVIII a la que se añadió posteriormente un porche sustentado por 20 columnas de madera. Entre los numerosos edificios y monumentos de la ciudad destaca el armonioso conjunto del Po-i-Kalon, del siglo XVI, formado por la mezquita Kalon y la madrasa Mir-i-Arab. Está dominado por el minarete Kalon (gran minarete, en lengua tadjik), erigido ya en el siglo XII, que con sus 47 m de altura es el símbolo inconfundible de la ciudad. Otra edificación singular es el Char Minar (cuatro minaretes), antiguo portal de una madrasa que presenta cuatro torres de influencia hindú. Los edificios más antiguos que se conservan son el mausoleo de Ismail Samani, del siglo X, delicadamente decorado con ornamentaciones de ladrillo, y la mezquita Maghoki-Attar, del siglo XII, que durante algún tiempo se utilizó como sinagoga judía. La imponente fortaleza (Ark) refleja el gran poder de los emires de Bukhara, que se mantuvo incluso hasta el siglo XIX, en plena pugna con las potencias rusa y británica.

Samarkanda, la antigua Marakanda que conoció Alejandro Magno, es sin duda la ciudad de más renombre de la ruta de la seda, de la que fue un enclave estratégico desde el siglo VI hasta el siglo XIII. Tras ser destruida por Jenghiz Khan, se convirtió en capital de un gran imperio centroasiático gobernado por Timur (Tamerlán) y sus descendientes durante los siglos XIV y XV. A este período corresponden la mayor parte de los monumentos (islámicos, aunque con referencias a la antigua simbología zoroástrica) que se conservan en la actualidad, unos pocos vestigios imponentes de lo que fue en su momento esta ciudad. El conjunto más impresionante es la plaza del Reghistan, que se compone de tres madrasas de grandes dimensiones, sumamente decoradas con azulejos. La más antigua fue edificada por Ulughbek, nieto de Timur, en el siglo XV, y sirvió de modelo durante el siglo XVII para construir las otras dos: Chir-Dor, con dos grandes felinos representados en la fachada, y Tilia-Kari, cuyo interior está recubierto en oro. La mezquita de Bibi-Khanym, de la época de Timur, posee también unas dimensiones extraordinarias, con sus 35 m de altura en el portal principal. Los restos del legendario mandatario se encuentran enterrados bajo un gran bloque de jade verde oscuro en el mausoleo de Guri Amir, del siglo XV, junto con las tumbas de algunos de sus descendientes y de sus maestros. En Chahr-i-Zindah se pueden ver también una gran cantidad de tumbas y mausoleos de la misma época, algunas de ellas con influencias iranianas en su ornamentación. Como curiosidad, en Samarkanda se conservan algunos restos del observatorio de Ulughbek, quien además de gobernante fue astrónomo, y en las afueras de la ciudad actual, en el lugar denominado Afrosiab, se hallan los restos arqueológicos de la antigua Marakanda.







las capitales soviéticas

Tashkent (Uzbekistán) y Bishkek (Kirguizistán) son las capitales modernas que fueron impulsadas por los soviéticos y reforzadas por el proceso de ruptura de la URSS, que culminó con la independencia de ambas repúblicas.

el valle de Fergana y los pasos de montaña

El valle de Fergana, con capital en Osh, es la vía de aproximación más directa para afrontar el cruce de las montañas del Tien-Shan desde Samarkanda hacia el Este, pasando por Sary Tash y salvando el paso Ishkertan. Sin embargo, el paso Torugart permite una opción más cómoda desde el Norte, transcurriendo por las proximidades del caravanserai de Tash Rabat y del lago Son Kul.

Kashgar y alrededores (Xinjiang, China)

La ciudad de Kashgar es la encrucijada más importante de la ruta de la seda, en la que confluyen los itinerarios que permiten salvar las cordilleras por distintos pasos de montaña y de la que surgen varios recorridos para superar el último gran obstáculo para el viajero: el desierto de Takla-Makan.